En Colombia se producen en promedio 205 muertes al año por electrocución, según datos forenses. Compañías como Schneider Electric, que promueven el buen uso de la energía eléctrica y mejores prácticas, ofrecen sus consejos para evitar accidentes.
En Colombia 18 personas mueren cada mes víctimas de accidentes eléctricos, por ello, expertos de Schneider Electric quieren compartir los cinco pasos para optimizar la seguridad en este tipo de instalaciones. Es importante hacer un llamado para que empresas, edificios e incluso hogares, desarrollen programas que protejan a los empleados y habitantes ante posibles riesgos.
1. Mejorar los niveles de rendimiento y seguridad en las redes eléctricas: algunos procesos ayudan a actualizar los sistemas eléctricos y aumentar la seguridad. En ese sentido es importante realizar periódicamente los siguientes pasos:
• Evaluación de la instalación: orientado a mejorar la red eléctrica y así garantizar la seguridad de los trabajadores.
• Auditoría de eficiencia energética: para identificar las áreas en las que es posible ahorrar costos y minimizar el desperdicio energético.
• Estudios técnicos: buscar especialistas que tras un análisis exhaustivo brinden recomendaciones sobre cómo mejorar la infraestructura a fin de cumplir los objetivos de rendimiento y seguridad previstos.
• Modernización: buscar expertos que visiten el establecimiento para actualizar, restaurar y reemplazar equipos y componentes ineficientes e inseguros, sin afectar la continuidad de los negocios.
2. Cumplir las normas gubernamentales: debido a los riesgos, se deben crear las medidas necesarias que garanticen la seguridad de las personas, animales plantas y medio ambiente, que ayuden a prevenir, minimizar y eliminar los peligros de origen eléctrico.
En Colombia, el RETIE (Reglamento Técnico para Instalaciones Eléctricas) establece las exigencias y especificaciones que garantizan la seguridad en las instalaciones eléctricas con base en el buen funcionamiento de las mismas, que sean confiables, de calidad y con una adecuada utilización de los productos.
3. Desarrollar e implementar políticas de seguridad: Crear un programa ESWP puede parecer una tarea abrumadora, pero el tiempo y el esfuerzo se justifican cuando se trata de proteger a los contratistas y/o empleados. El programa ESWP debería abordar las siguientes áreas principales:
• Instalación: Desarrollar políticas y sistemas que contemplen los aspectos de mantenimiento de equipos, herramientas, reparaciones, puesta a prueba y límites autorizados. Además, señalar detalladamente qué condiciones de trabajo se consideran seguras.
• Personal: Describir prácticas concretas con relación al personal calificado y no calificado, cuidados adecuados y uso de equipos de protección; preparación para ocupar los puestos correspondientes y capacitación y formación permanente.
• Procedimientos: Detallar instrucciones prácticas para manipular equipos con tensión, desconectar y reconectar la tensión de componentes, bloquear componentes (lock-out/tag-out), planificar tareas, analizar el riesgo de explosiones por arcos eléctricos, etiquetar equipos, elaborar informes y llevar registros.
4. Contratistas eléctricos y trabajadores calificados: en virtud de la norma NFPA 70E-2012, los trabajadores deben estar “calificados”. Esto sólo se logra a través de la capacitación continua. La formación en prácticas seguras les permite adquirir las competencias y los conocimientos necesarios para construir y operar equipos y sistemas eléctricos y así reconocer y evitar los riesgos asociados a esta manipulación.
5. Promoción de la seguridad en toda la empresa: El empleador debe verificar que cada uno de sus empleados aplique las prácticas de trabajo seguro. La verificación mencionada puede realizarse mediante la supervisión periódica y las inspecciones anuales. Todos los empleados, desde el personal de mantenimiento hasta los gerentes, deben entender los requisitos impuestos y conocer las prácticas correspondientes de trabajo seguro.