El carbón desplazará al petroleo como fuente energética para el 2016

Publicado: 25 de agosto de 2014 Categoría: Noticias del Sector

Según los pronósticos de la agencia internacional de energía para el 2016, la demanda de carbón crecerá un 2,3% anual, lo que le alcanzará para desbancar al petróleo (que crecerá un promedio del 1,4%) como el recurso energético de mayor demanda global. l consumo del gas natural, se elevará un 2,2% por año.

El carbón desplazará al petroleo como fuente energética para el 2016

Más vigente que nunca, el carbón está cerca de destronar al petróleo como la fuente de energía más consumida a lo largo y ancho del planeta. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), entidad que coordina las políticas energéticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE),eso ocurrirá en apenas dos años, cuando su demanda mundial se aproxime a los 4.300 millones de toneladas (Tn) de crudo equivalente.

Motorizada por China, la utilización del carbón se expandirá un 2,3% anual hasta 2018 (cuando bordeará los 4.500 millones de Tn). En ese lapso, el consumo petrolero crecerá un 1,4% (por lo que llegará a cerca de 4.400 millones), mientras que el gasífero lo hará un 2,2% por año (será de poco más de 3.200 millones de Tn). Así, el uso del mineral superará al del crudo para 2016.

  La predicción es en cierto modo compartida por Wood Mackenzie, aunque la consultora internacional aplaza su ascenso como principal pilar energético del mundo hasta 2020.

Lo cierto es que el liderazgo del carbón parece cuestión de tiempo, noticia que de seguro no será bien recibida por los ambientalistas, sobre todo si se tiene en cuenta que el recurso –según la misma AIE– podría ser directamente responsable de un 60% del total de emisiones de gases que provocan el denominado “efecto invernadero”, registradas en el planeta desde el año 2000.

A decir de Maria van der Hoeven, directora ejecutiva de la AIE, el futuro de un insumo tan abundante y seguro desde un punto de vista geopolítico está lejos de ser negro (por paradójico que suene). “Guste o no, el carbón va a seguir con nosotros un largo tiempo. Sucede que ofrece múltiples ventajas, entre las que se destaca el hecho de que las plantas de generación por esa vía se integran fácilmente a los sistemas de energía existente, que hacen fácil prever una tendencia alcista en su demanda”, expresó.

Petróleo en baja

De acuerdo con la AIE, el consumo carbonífero mundial subió en 2013 hasta los 3.826 millones de Tn de petróleo equivalente. Se trató de un alza un 3% menor que el promedio de la última década (cercano al 3,9% anual), pero aun así superó la de cualquier otra energía de origen fósil.

Esta desaceleración relativa obedeció, en esencia, a la menor demanda china. El año pasado, el gigante asiático elevó su consumo energético total un 4,7% (frente al 8,4% de 2012) y aplicó mayores criterios de sostenibilidad que perjudicaron al rubro carbonífero.

Estados Unidos, por su parte, limitó su uso de carbón en favor de una mayor demanda gasífera, al compás del boom del shale. No obstante, sus exportaciones del mineral se expandieron sustancialmente, con foco en el Viejo Continente, en general, y en Alemania, en particular.

Hasta el momento, el petróleo sigue siendo la fuente de energía número uno, con una participación de un 32,9% a nivel global. Pero este insumo ya acumula 14 años de pérdida de protagonismo en la matriz planetaria. Y todo indica que en el corto plazo deberá conformarse con secundar al carbón y atestiguar el inexorable crecimiento porcentual del gas y las energías renovables.

Menos reservas

Sobre la base de los últimos datos del prestigioso “Statistical Review” que anualmente elabora BP, desde 1993 hasta la fecha se ha verificado un notable retroceso de las reservas probadas de carbón en todo el mundo, que pasaron de 1.039.181 millones de Tn a 891.531 millones (en 2013).

A nivel regional, Europa y Eurasia (que hoy controlan un 34,8% de las existencias en lugar de un 39,7% de éstas) han cedido protagonismo en manos de Asia Pacífico (que maneja un 32,3% en lugar del 29,2% que ostentaba en 1993) y Norteamérica (que tiene a su cargo un 27,5% en lugar de un 24,1%). Oriente Medio y África cuentan con un 3,7% de las reservas (en 1993 poseían un 6%), mientras que Latinoamérica dispone del 1,6% restante (en lugar del 0,9% registrado hace dos décadas).

En la actualidad, Estados Unidos sigue siendo el país con más carbón del mundo, con 237.295 millones de Tn probadas. Le siguen Rusia (157.010 millones), China (114.500 millones), Australia (76.400 millones) e India (60.600 millones). Más atrás se ubican Alemania (40.548 millones), Ucrania (33.873 millones), Kazajstán (33.600 millones), Sudáfrica (30.156 millones), Indonesia (28.017 millones), Turquía (8.702 millones), Colombia (6.746 millones), Brasil (6.630 millones) y Polonia (5.465 millones), en ese orden.