Publicado: 16 de abril de 2012
Categoría: Noticias del Sector
Según el RETIE se entiende por riesgo de electrocución a la posibilidad de circulación de una corriente eléctrica a través de un ser vivo.
Algunos factores que inciden en los efectos y lesiones ocasionados por la electrocución son:
Intensidad y duración de la corriente (Ik).
Dependiendo de la intensidad y la duración de la corriente podemos hablar de varios síntomas. El primero es el llamado umbral de percepción, éste es el valor mínimo de la corriente que provoca una sensación en una persona (aproximadamente 0.5 mA).
Luego encontramos el umbral de reacción, definido como el valor mínimo de corriente que provoca una contracción muscular; posteriormente está el umbral de no soltar, en el cual la persona soporta el valor máximo de corriente que le permite soltar la fuente de la electrocución (aproximadamente 10mA) y por último se ubica el umbral de fibrilación, éste es el valor mínimo de la corriente que puede provocar la fibrilación ventricular (aproximadamente 50 mA).
Cabe resaltar que estos valores son función de varios factores como el peso y la talla de la persona.
Resistencia eléctrica del cuerpo humano (Rk).
Ésta es una variable la cual depende de múltiples factores como la edad, la talla, humedad de la piel, el recorrido de la corriente eléctrica a través del cuerpo.
Tensión admisible por el cuerpo humano (Vk).
El valor admisible de la tensión es tal que aplicada al cuerpo humano, proporcione un valor de intensidad que no suponga riesgos para la persona.
No tiene sentido establecer una única tensión de seguridad, tenemos que referirnos a muchas tensiones de seguridad, cada una de las cuales es función de las distintas variables ya mencionadas.