la Central Hidroeléctrica de Caldas (Chec), busca llevar energía todas las zonas rurales de Caldas y Risaralda.
En el 2014 cifra aumentó y se amplió a 4.009 viviendas, llegando al 99,7 por ciento de cobertura en el área rural.
“Ocupamos un lugar privilegiado a nivel nacional, pues somos los primeros en alcanzar esta meta. Es un empeño de tipo social de la Chec que está buscando el acceso universal de energía”, dijo Jhon Jairo Granada, gerente de la Chec.
El 0.3 por ciento restante para que la cobertura sea del 100 por ciento, explicó Granada, tiene que ver con la instalación de sistemas en sitios apartados donde los costos de distribución son altos y se requieren otras alternativas tecnológicas, sumando la construcción de nuevas viviendas en municipios como Samaná y Victoria (Caldas), Mistrató y Pueblo Rico (Risaralda), que pertenecen a habitantes que fueron desplazados y están retornando a sus tierras.
“En esta población está representado el porcentaje restante, en algunas zonas nos toca volver a construir redes de distribución que se han ido deteriorando o montar nuevo cableado porque nunca hubo servicio”, indicó el Gerente, quien espera que al finalizar noviembre se cuente con el 100 por ciento de cubertura eléctrica.
Para la financiación del proyecto, la Chec ha invertido 14.671 millones de pesos (67 por ciento), las Gobernaciones y Alcaldías municipales, 5.514 millones de pesos (25 por ciento), y los comités de cafeteros de la región 1.800 millones de pesos (ocho por ciento).
"Queremos que nuestra región siga creciendo con esta clase de proyectos, porque sería muy honroso ser los primeros en alcanzar este índice, porque ningún otro departamento lo tiene", expresó Granada.
“Lo que le pasa a la infancia es lo que pasa en el conjunto de la sociedad”, estas fueron las palabras de Alberto Mujín, director del Programa Equidad para la Infancia en América Latina durante la presentación del proyecto que busca medir el índice de desigualdad en la primera infancia de Manizales.
Este proyecto, que es el segundo a nivel nacional después del estudio realizado en Bogotá, espera hacer un seguimiento en la calidad de vida de los niños de cero a cinco años en ciudades como Manizales, Cali, Medellín, Bucaramanga, Cartagena y Barranquilla a través de los programas Cómo Vamos, encargados de hacer un seguimiento y evaluación de la calidad de vida en las capitales.
Aspectos como el acceso a la atención básica en salud desde el periodo de gestación, nutrición, educación, ambientes protectores, natalidad y mortalidad serán objeto de estudio en el análisis de inequidad.
“Lo que pasa con los niños es el reflejo de las sociedad en la que habitan y los promedios que tenemos hasta ahora esconden las condiciones reales de esta población”, comentó Ángela Escallón, directora Ejecutiva de la Fundación Corona.
Por su parte, Natalia Escobar, Directora de Manizales Cómo Vamos, resaltó la importancia de explorar en índices de inequidad en los menores para que con ellos se tengan insumos y que el Gobierno local genere políticas públicas que beneficien a los menores.
“Queremos focalizar en las diferencias territoriales que es un aspecto que más genera desigualdad, y ya teniendo cifras concretas de esto, los trabajaremos con más detalle”, dijo Escobar.
“Este es un ejercicio para la acción. Queremos tratar de influir en la agenda pública y más en Colombia donde existen brechas enormes entre los más ricos y los más pobres”, expresó Mujín.
Los resultados del proyecto se darán a conocer en marzo del 2015 y harán parte de la política del Gobierno Nacional De Cero a Siempre.