Proyectos energéticos para abastecer la demanda de energía mundial

Publicado: 29 de septiembre de 2014 Categoría: Noticias del Sector

Lo lleva a cabo la compañía japonesa Shimizu y se trata de una de las propuestas con ideas sin demasiados límites y tecnología ultra avanzada.

Proyectos energéticos para abastecer la demanda de energía mundial

Como otros proyectos similares nace de la necesidad de buscar alternativas energéticas fuera de la Tierra o de formas no convencionales. Según la Agencia Internacional de la Energía, en dos décadas la demanda global de energía habrá crecido más de un 30%. Y no, ahora mismo no es pequeña, así que la cosa urge.

Luna Ring consistirá en la instalación de un “cinturón” de placas solares alrededor del ecuador de nuestro satélite. Como sabrás (y si no puedes aplicar lo de “A la cama no te irás…”) la luna no tiene luz propia, sino que refleja parte de la que emite el sol, con lo cual eso será lo que recojan las placas. Éstas transformarán la radiación solar en energía eléctrica, que se acumulará en la cara visible de la luna (la de Pink Floyd no, la otra).

¿Y cómo nos llegará a nosotros, los terrícolas? Atención porque aquí viene la parte que parece de auténtica ciencia ficción: primero, en esa especie de almacén lunar, la energía se convertirá en microondas y luego éstas serán transmitidas a la Tierra mediante rayos láser. Por último, ya en la superficie de nuestro planeta, una red de rectenas (antenas rectificadoras) convertirá esa energía en electricidad lista para ser vertida a la red.

¿Y cómo piensan conseguirlo?

Shimizu, como no podría ser de otra forma, tiene voces en contra de su arriesgada propuesta. La “pega” número 1 es sin duda la dificultad de construir el cinturón sobre la superficie lunar o trasladarlo hasta allí en caso de que se construyera aquí.

La corporación japonesa asegura que sería viable construirlo allí mismo, empleando materiales existentes en la Luna. Según sus planes, además, el trabajo lo realizarían varios robots y vehículos controlados desde la Tierra (eso es alcance y no lo del coche teledirigido de tu primo), supervisados por un equipo de astronautas in situ.

Lo mejor es que estas no son las únicas esperanzas que tienen puestas en la protagonista de nuestras noches. Resulta que contiene grandes cantidades de helio-3, un isótopo no radiactivo que sería el combustible ideal para la fusión nuclear, una fuente de energía limpia e inagotable (no confundir con su “gemela mala”, la fisión).

El profesor de Energía Nuclear y director del Instituto de Tecnologías de Fusión de la Universidad de Wisconsin, Gerald Kulcinski, deja bien claras las posibilidades del satélite:  “Existe diez veces más energía en la Luna de la que ha habido nunca en forma de combustibles fósiles en la Tierra”.